Camille Horrocks-Denis es una nueva profesora que llegó el pasado mes de octubre a France Madrid.
Imparte clases desde los más pequeños (a partir de los 5 años) hasta los grupos de adultos de nivel A1.
Es originaria de un pueblo a las afueras de Montreal, en Canadá. Se licenció en teatro y escritura dramatúrgica en la Universidad Concordia de Montreal, una universidad en la que todas las clases se imparten en inglés. Posteriormente, pasó dos años en Toronto, donde estudió cine documental. Más tarde, se mudó a España para trabajar primero como auxiliar de conversación y luego como profesora. Lleva tres años viviendo allí.
¡Claro! El arte forma parte de mi vida: mis padres son artistas, yo soy artista y ¡me encantan todas las formas de arte!
Por eso, el arte está presente tanto en mi vida privada (siempre llevo mi pequeña cámara de vídeo encima, siempre estoy grabando algo) como en mi vida profesional. Incorporo diferentes tipos de arte en mis clases, desde el arte visual hasta el audiovisual. Les pongo películas o les pido a mis alumnos que creen obras de arte, que usen sus manos. Eso les permite conectar con los demás.
Por ejemplo, con los más pequeños hago manualidades sobre las formas o con los más mayores recortamos, les pido que busquen palabras con diferentes vocales en una revista. También me gusta hacer cantar a mis alumnos adultos, porque es algo que puede dar vergüenza, pero es una herramienta útil para coger ritmo y confianza en la pronunciación.
Y, en cualquier caso, quien quiere aprender un idioma sabe que debe salir de su zona de confort. Aprender nuevos sonidos, entonaciones, un ritmo…
En nuestra última clase, con nuestro «rap» de los números, me impresionaron muchísimo por la forma en que contaron todos los números siguiendo el ritmo con muy pocos errores. Siempre nos reímos después por la satisfacción del logro.
"Creo que tener una tarea permite concretar el aprendizaje."
También trabajo en una escuela bilingüe, donde imparto clases de música en inglés, y estoy escribiendo una obra de teatro para los alumnos de 4.º curso en inglés.
¡Se puede decir que mantengo una parte artística en mi vida gracias a mis clases!
Había ofertas de trabajo para dar clases en el extranjero. Me pareció una gran oportunidad para marcharme y descubrir el mundo. Además, ya no me gustaba mucho la política de mi país en materia lingüística. Québec prefiere excluir a los extranjeros que no hablan francés, o impedir que las personas que trabajan en una empresa hablen en inglés y les obliguen a hablar francés. No es una política de inclusión, sino de exclusión, y eso no me gusta.
Para mí, una lengua se promueve a través de la educación y la cultura. Además, creo que España es un país más propicio para disfrutar de los pequeños placeres de la vida. En Canadá, al igual que en Estados Unidos, todo está comercializado.
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Soy versátil y me adapto muy bien. También me gusta ser divertida; quiero ser un ejemplo para mis alumnos. Tienen a una persona de carne y hueso delante de ellos, y les muestro que me atrevo a cantar, a hacer teatro… Quiero que se sientan a gusto, para que así ellos también se atrevan.
Por otro lado, me gusta que mis clases sean lo más claras posible. Siempre busco los mejores recursos en Internet, ya que hoy en día hay tantas explicaciones que son malas o muy incompletas, cuando el idioma francés es un universo muy complicado con muchas excepciones.
En realidad, noto en mí una combinación entre una profesora con métodos muy tradicionales y un lado totalmente distinto que quiere asimilar de manera lúdica y artística.
Así que, una vez que se ha entendido la clase, la ponemos en práctica con juegos de rol, creatividad…
Creo que aportar mi cultura resulta estimulante para los alumnos. Les ofrece una nueva forma de hablar; descubren el francés de otra manera.
Además, me doy cuenta de cómo hablo, de las palabras que utilizo o que no utilizo. La francofonía es un amplio espectro, y tengo la impresión de mostrar una parte de ese espectro a mis alumnos. En clase les presento el francés de Francia y el de Quebec, y ellos pueden eligir cuál de los dos quieren usar.
"Además, poder enseñar esa lengua me permite mantener viva esta parte de mi alma, aunque cursé mis estudios universitarios en inglés."
Este año me he dedicado de lleno al triatlón. Aunque sigo rebosante de ideas y proyectos, me dije: «Hay que elegir». Así que me he volcado en mi entrenamiento ¡y he logrado mi objetivo!
Siempre tenemos la sensación de que es demasiado tarde, pero no es cierto. He conseguido superar esa idea y ahora sé que lo voy a conseguir, sean cuales sean mis proyectos futuros. Hay que creer siempre en uno mismo.
Aquí está la página de Instagram de Camille

También dedico mi tiempo a crear una escuela de idiomas en línea. Pero aún es un «trabajo en curso», requiere mucho tiempo.
¡Así que estaré encantada de hablaros de ello en un nuevo artículo cuando el proyecto esté terminado!
Y aquí tienes el enlace a su página web
>Donde se recogen sus proyectos profesionales y personales
Si quieres apuntarte a las clases de Camille, no dudes en ponerte en contacto con nosotros:

Artículo redactado por: Anna Puyrenier, redactora cultural de France Madrid.





