
Con una violencia rara, proyectó la novela magrebí de expresión francesa hacia temas fundamentales: el peso del Islam, la condición femenina en la sociedad árabe, la identidad cultural, el conflicto de civilizaciones; todos presentados a través de la voz del protagonista, Driss, un joven marroquí estudiante en una escuela francesa de Casablanca, que se hace intermediario entre las dos culturas.